Irene Zoe Alameda

Futuro

Como los perros escrupulosamente separados en razas en los primeros treinta siglos de la última civilización, los seres humanos de los siglos posteriores se fueron reagrupando conforme la melancolía contaminó de forma definitiva a la especie. Del mismo modo que los animales domésticos habían sido encerrados en líneas genéticas mediante la endogamia, proceso que permitía predeterminar sin margen de error la apariencia, el tipo de comportamiento y la longevidad de los sujetos, los animales humanos se reagruparon en colores, estaturas y temperamentos.

Todo el mestizaje de tiempos pasados quedó atrás. Y sin él, la falta de creatividad y la ausencia de progreso fagocitaron la vida.

Categoría: